viernes, 28 de junio de 2013

Los sueños han cambiado la vida de los hombres y de las naciones

Por Con No hay comentarios:
En nuestro mundo, dominado por palabras como crisis, recesión, emprendedores, contratos basura, emigración, inmigración parece imposible tener un sueño. Inmersos en la inmediatez, los whatsapp, los móviles, las tablet y los e-mails parece mentira sentarse bajo un roble a vivir el atardecer escuchando a los pajarillos....
Pero solo en la medida que en nuestra vida le hagamos espacio al sueño, al futuro, a la esperanza, solo en la medida que creamos posible y vivamos el Sueño de Pedro Bienvenido para nuestra sociedad y para todo el mundo, tendremos futuro.

Feliz día de San Pedro

viernes, 31 de mayo de 2013

Exaltación a la Eucaristía

Por Con No hay comentarios:
El Congreso de Familia nos anima a mirar de un modo Nuevo e integrado la Palabra de Dios, la Eucaristía, los escritos de nuestro Fundador, el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas, el gemido del planeta…
Ante la fiesta del Corpus Cristie os invito a reflexionar con las palabras del Francisco José Fernández-Pro Ledesma.
Vídeo Youtube

(Extraído del XXVI Pregón de Exaltación a la Eucaristía, pronunciado en Écija, el pasado 26 de mayo de 2013)

La Eucaristía implica un acto de fe, pero si nos fijamos, todo nos conduce a lo mismo: no hay Fe sin obras; de nada nos sirve la Fe sin ellas… ¡y es tan grande lo que esa Fe nos promete y nos regala!, que no podemos perder la oportunidad de vivirla en su sentido más pleno, porque, aunque nos duela la boca diciendo: “Tengo Fe”, si no actuamos en consecuencia con lo que nos exige, siguiendo los designios de Cristo, no sólo no conseguiremos nada, sino que nuestra mentira nos dejará en evidencia, la incoherencia de nuestros actos será el testigo insobornable de nuestra derrota; y, a partir de ahí, será imposible que alguien nos crea;… incluso llegará un día, en el que la incongruencia de nuestros actos podrán servir como argumentos irrebatibles para todos los que proclaman la hipocresía de los creyentes.
Por eso es tan importante –para no seguir engañándonos- preguntarnos, con sinceridad, cuál es la fórmula, cómo podemos vivir esa Fe plenamente al lado de nuestro Dios… Y la cosa no tiene pérdida; Jesús nos señala el Camino sin lugar a dudas y nos reitera la obligación que tenemos de actuar, de no quedarnos en las palabras y en los golpes de pecho: “Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él… y, dice además: “No todo el que dice ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7, 21)
Llegar a Dios a través de la Vida, la Pasión y el Mensaje de su Hijo; llegar a Dios a través de Cristo: esa es la única forma. Pero, ¿dónde iremos a buscarlo?
En el Evangelio también hay dos pasajes en los que, rotundamente, sin margen al error, Jesús marca las coordenadas exactas de su Ser y de su Estar: su Yo Soy inapelable, lo que ES, el lugar exacto en el que se encuentra:
En el primero de ellos, Jesús dice: “... porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era forastero y me alojasteis, estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis” (Mt. 26, 35-36).
En el segundo, proclama: ““Este es mi Cuerpo… Esta es mi sangre,…” (Mt.26, 28)
Los dos Estados de Cristo, sus dos formas de presentarse, sus dos formas de ser, de sernos, de entregarse y de recibirnos.
Por un lado, el Jesús Cautivo, el Jesús sufriente: ése que está presente en los más pequeños, en los más débiles, en los marginados, en los desposeídos, en todos y cada uno de los seres humanos que necesitan nuestros abrazos de Cirineos: en todos los hombres que sufren hambre y sed de caridad o de justicia, y que necesitan de esa Resurrección de Cristo con la que nosotros, desde nuestro Bautismo, estamos comprometidos; y, por nuestra Fe, estamos obligados.
Por el otro, el Jesús Resucitado, el Jesús Presente en toda su Gloria en la hostia consagrada, mediante la transustanciación que creemos.
Dos coordenadas exactas, marcadas por el mismo Jesús: aquellas, las del Cristo-Hombre sufriente en su permanente pasión de Vida; éstas, las del Cristo-Dios Glorioso en su Resurrección Victoriosa. Aquellas, las del Cristo-Hermano que estamos obligados a amar como a nosotros mismos; éstas, las del Padre Eterno que nos espera en el Espíritu y en su infinita bondad para reconfortarnos…
… y no podemos disociar estos dos Cristos, porque no son dos espíritus distintos, sino uno sólo. Por eso, no podemos acudir a la Común-unión con el Cristo, Dios-Padre, Eterno y Glorioso, sin habernos unido antes al Cristo-Hombre-Hermano, sufriente, en su Pasión de Vida…
Porque decidme:
¿Cómo vamos a acudir al convite de su Gloria, si lo abandonamos en su pasión?...
¿Cómo vamos a gozarlo en su Poder, cuando lo evitamos en su sufrimiento?...
¿Cómo vamos a refugiarnos en su Cuerpo y en su Sangre, cuando lo ignoramos en sus lágrimas?...
¿Cómo asistiremos a su Banquete, si lo vomitamos de nuestras vidas y de nuestra Caridad?,
Decidme, ¿cómo podremos acudir a su Altar, si huimos abandonándolo en su Calvario?
Jesús lo dejó claro: “… si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” (Mat. 5, 23-24)… Traduzcamos ahora estas palabras, según sus Enseñanzas: “Si vienes corriendo hasta mí y te acuerdas de que, en tu camino, me has visto en la calle tirado, aplastado por una Cruz con la que no puedo,… vuelve sobre tus pasos, ayúdame a levantar y a llevar mi Cruz y, después, regresa para que yo te reconforte con mi Resurrección”.
Es imposible hacer real la Eucaristía, hacerse Uno en el Dios-Padre de la Misericordia y de la Justicia, sin ser Uno en el Hombre-Cristo olvidado por la Justicia y la Misericordia; es imposible hacerse Uno en el Dios-Amor, sin ser Uno en la Caridad según el Mensaje de Jesús: “Ama al prójimo como a ti mismo… Haz con los demás, lo que quisieras que los demás hicieran contigo”.
Se trata de ser coherentes con el Espíritu de la Cruz (que no sólo es el de perdonar a quien nos ofende, sino el de procurar el perdón de quien tiene algo contra nosotros), para poder proyectar hacia los cuatro puntos cardinales de nuestro entorno –y en medio del Mundo- esa fuerza centrífuga (hacia fuera) del Mensaje y la Resurrección de Cristo, intentando servir de ejemplo a los que nos rodean, hasta el punto de que –parafraseando al Beato José María Escribá de Balaguer- que sea tal nuestra comportamiento y nuestra conversación, que todos al vernos o al oírnos hablar, sientan nuestro compromiso con Jesús.
Entonces, sí: entonces, cuando nos hayamos proyectado con esa fuerza centrífuga hacia los demás –en medio del Mundo-, será el momento de acudir a ese Cristo Glorioso y Resucitado que nos aguarda en la Eucaristía, para poder, ante su presencia, cerrar el círculo del mayor Amor, con esa otra fuerza –ahora centrípeta (hacia nosotros, hacia dentro)- que nos recoge, nos envuelve, nos invade hasta el último átomo de nuestro ser y hasta el más ínfimo hálito del aliento, para hacernos Uno con el Inmenso Espíritu que nos recibe: esa fuerza inexplicable del Amor íntimo del mismo Dios que, a pesar de nosotros, otra vez se nos entrega.
… Sólo de esta forma alimentaremos la Fe que nos sostiene y nos integraremos en el mecanismo de este Amor de ida y vuelta (de Dios a nosotros, a través de la Eucaristía; y de nosotros a Dios, a través de los demás); porque la Fe en Cristo crece cuando se vive como la experiencia de un Amor proyectado en los otros. Porque resulta curioso, pero este Tesoro íntimo -que es el Amor por Cristo- tiene la poderosa cualidad de la retroalimentación inagotable: mientras más damos, más tenemos; mientras más regalamos, más nos queda.
Por eso, la Eucaristía -como unión y compromiso que es con Cristo vivo- se convierte en un proyecto de Vida: en el encuentro con un Espíritu que nos transforma profundamente, porque le revela -a lo que de barro tenemos como hombres- su verdadera Naturaleza de Aliento divino, su Identidad irrenunciable en el Amor, su personal, inexcusable e intransferible compromiso con todos los demás hombres, que también SON Cristo.

viernes, 24 de mayo de 2013

Jesús Cabello

Por Con No hay comentarios:
Dentro del AÑO DE LA FE, el próximo 25 de mayo se celebra un concierto en Alcalá la Real del cantautor cristiano: “ JESUS CABELLO”, para dar a conocer que hay otro tipo de música que puede transmitir el mensaje de Dios.



Os dejamos un enlace para que podáis conocer su música.

Pincha sobre este enlace para ver el Video

martes, 21 de mayo de 2013

El desembarco

Por Con No hay comentarios:
La Jornada, 19 de mayo de 2013. Gustavo Duch

Al tomar el avión que conecta Johannesburgo (República de Sudáfrica) con Maputo (Mozambique), se quedó impresionado. En su trayectoria profesional apoyando movimientos campesinos y gestionando programas de cooperación internacional, Fernando, que hace ya dos décadas que viaja por muchos países del mundo, nunca antes se había encontrado en una situación como aquella. Todos los asientos del avión, desde la primera hasta la última fila, estaban ocupados por ‘hombres de negocios’. Su aspecto les delataba.
Y es que África se está convirtiendo en un goloso pastel para las grandes empresas planetarias en su incesante y despiadada búsqueda del lucro, ahora que otros continentes están agotados –la deuda que afrontan es la señal de colapso más evidente-. Si antaño los exploradores gustaban de viajar a destinos nunca antes explorados, ahora estas corporaciones de la explotación buscan lugares nunca antes explotados.
Las empresas de los agronegocios, es decir las semilleras, las comercializadoras de grano, las suministradoras de insumos como plaguicidas o fertilizantes, etc. también se encuentran en esta situación y están preparando un desembarco de mayúsculas dimensiones. Sin embargo, necesitan encubrirse. Esas corbatas y caros zapatos de piel pueden ser contraproducentes a sus intenciones y cuando les piden el pasaporte declaran con mucha naturalidad que son embajadores de la lucha contra el hambre.
El maquillaje solidario corre a cuenta de la complicidad del grupo de países más ricos del mundo. Con el nombre artístico de La Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, el G8 apoya con una doble estrategia el desembarco de estas multinacionales de la agricultura en África. Por un lado, cual Reina Católica, financia algunas de estas carabelas de la agroindustria utilizando partidas de los presupuestos de ayuda internacional. Por el otro, cual Celestina, trama amorosas relaciones entre dichas empresas y algunos gobiernos de África.
Como informa la organización GRAIN, empresas como Monsanto, Syngenta, Cargill, Diageo, Unilever, Yara, Bunge y DuPont han firmado “cartas de intención” para participar en la Nueva Alianza, y seis gobiernos africanos (Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Etiopía, Ghana, Mozambique y Tanzania) ya han accedido a llevar a cabo las reformas políticas que permitan las actividades de dichas empresas transnacionales. Se espera que otros cuatro países (Benin, Malawi, Nigeria y Senegal) se asocien a la Nueva Alianza en los próximos meses.
Dicen estas ONGs agroindustriales que llegan para luchar contra el hambre, pero en realidad lo hacen para saciar su hambre de negocios en una terrible combinación: acaparamiento de las mejores tierras campesinas e indígenas y expulsión de millones de personas de sus espacios vitales, para dar cabida a modelos productivos industriales que contaminan y destruyen la fertilidad de la tierra, sustituyen los cultivos alimentarios tradicionales por cultivos para la exportación, imponiendo la siembra de cultivos transgénicos y patentados, acabando con las semillas locales, base de la soberanía alimentaria de estas poblaciones.

Cambiemos los lemas.
Rechacemos la lucha contra el hambre. Se ha convertido en dar de comer a la agroindustria y a los especuladores financieros.
Estamos contra el hambre de lucro. Y por la Soberanía Alimentaria de los pueblos africanos. Y del mundo.

El gran mantel: la justicia del almuerzo

Por Con No hay comentarios:
XV Concurso Recital Poético SAFA
Como cada año, las EEPP de la Sagrada Familia de Écija se implican en colaborar con la ONG Fe y Alegría que promueve la educación en América Latina, en África y en Asia. Su acción se centra en sectores empobrecidos y excluidos para potenciar su desarrollo personal y participación social.
Es una labor que implica a todo el colegio, desde Infantil a Bachillerato y Ciclos Formativos superiores con múltiples actividades: videos , charlas y tutorías de concienciación, rifas y mercadillos solidarios, actividades en primaria, festivales solidarios con actuaciones de alumnos y entre ellas, el Recital Poético SAFA y la publicación del libro: Poesía Ecijana a la Carta, cuyos beneficios se dedican íntegramente a esta causa.
Os dejamos un video de una actuación ganadora con el Primer Premio en el Recital Poético SAFA de este año El poema de Pablo Neruda “El gran mantel” nos coloca de lleno frente al problema del hambre en el mundo y clama por la justicia del almuerzo.
El gran mantel

martes, 23 de abril de 2013

Conversaciones en el Foro Gogoa

Por Con No hay comentarios:
"Contemplar es tener rostros de personas en el corazón y sentir latidos humanos en los titulares de prensa"

GEMA JUAN HERRANZ, MONJA CONTEMPLATIVA
Domingo, 21 de Abril de 2013 Diario de Noticias de Navarra
Gema Juan (Algemesí, 1970) vive en el Monasterio de Carmelitas descalzas de PuÇol (Valencia), donde ha sido priora y formadora. Estudió Farmacia y Música; colabora en revistas y foros de espiritualidad y lucha por la justicia. Con su comunidad, comenta las obras de santa Teresa.

PAMPLONA. ¿Por qué buscar la contemplación y vivir la espiritualidad hoy?
Estoy convencida de que lo espiritual no solo reconoce lo humano, sino que es lo más humano que hay en nosotros. Lo humano y lo divino están siempre juntos, como dicen Teresa de Ávila y Juan de la Cruz. Con su fueguito de memoria, la vida contemplativa quiere seguir escuchando a Dios, a los silenciados y a la tierra que grita.
¿Qué pretensión tiene en nuestro tiempo un monasterio?
Pienso que un grupo de personas que decide reunirse, vivir de su trabajo, crear un espacio propio y para los demás en el que compartir amistad, inquietudes culturales, silencio, ayudar en lo posible a las gentes que les rodean, y llevar una vida sencilla y sobria, puede ser una célula viva en medio del tejido social.
La vida contemplativa puede tener carné de ciudadanía entre quienes, creyentes o no, piensan que podemos hacer algo para que nuestro mundo sea un poco más humano y habitable. Y con la misma convicción digo que ninguna monja ni monje estaría en su lugar si no fuera porque lo que origina, atraviesa y sostiene esa pretensión es la búsqueda de Dios y el seguimiento de Jesús. Y hablo con respeto, porque mezclamos lo que somos con el anhelo de lo que queremos ser. Todos nosotros, como decía Herman Hesse, "estamos todavía recorriendo el camino hacia nuestra humanidad, hacia lo mejor de nosotros mismos"
¿Se puede ser espiritual de veras y luchar por la justicia?
La vida contemplativa es, como toda vida cristiana, una participación en la vida de Jesús. Si Jesucristo es como decía Teresa de Jesús "el que no torna de sí" o como expresó Bonhoeffer "el hombre para los demás", el cristianismo y la vida contemplativa cristiana solo pueden ser una vida para otros, que desplaza de sí hacia los demás el eje sobre el que gira. Podemos prolongar la humanidad de Jesús en la nuestra. Como también dice Teresa "lo que más le gusta a Dios, el mayor servicio que le podemos hacer, es dejarle a Él por servir a los demás". Hay que poner en segundo lugar las propias necesidades y hay que ser, poner la vida entera en juego. No hay contemplación sin estar en la tierra, sin inclinación a quien sufre y está desvalido.
¿Cómo hay que mirar la vida y la realidad?
Como Jesús, con ojos de misericordia. Juan Bautista Metz habló en los pasados años ochenta de "una mística de ojos abiertos", pero quinientos años antes Juan de la Cruz advirtió que "contemplar es abrir los ojos con advertencia de amor". Dios es luz, pero no nos envuelve en una nebulosa indefinida. Son muchos los caminos por los que Él se revela, pero casi nunca resultan deslumbrantes. Cuanto Teresa de Jesús decía: "tengo en más un día de conocimiento propio que muchos de oración muy subida" quería decir que es imposible hacernos cargo de los demás, a lo que nos invita el Evangelio, sin esa verdadera humildad que da el descenso a lo profundo de nosotros mismos, el conocimiento del suelo que pisamos, la honestidad de cada cual consigo mismo, con Dios y con los demás. Se trata de mirar la realidad con los ojos de Dios, como Jesús: abrir una grieta en cualquier circunstancia que permita mirarla de otra manera, más compasivamente, más liberadoramente.
Eso precisa una experiencia fundante de amor para permanecer en el intento de amar. Nuestra solidaridad pide un soporte absoluto, un cimiento verdadero para permanecer en el intento de cambiar el mundo. Necesitamos nacer de raíz a un amor mayor. Si algo quiere favorecer la vida contemplativa es el discernimiento de la experiencia de Dios.
¿Cuáles son los desafíos de la justicia?
La vida contemplativa se pone ante Dios como el profeta Habacuc. Mira a la Historia, mira a Dios en la Historia, y ve lo que vio el profeta: ve opresión, ve que no basta eliminar a un opresor, porque los opresores se suceden unos a otros, y el problema de la justicia y de la justicia de Dios en la Historia no se resuelve. Dios no quiere ninguna forma de opresión y de sufrimiento, y sin embargo permanece silencioso. Hablamos a Dios de la cruda realidad, a veces disputamos con Él, y mantenemos una fe que espera contra toda esperanza. Pero la justicia que queremos es la de Jesús crucificado, el justo que sufre por la justicia, el justo que quiere denunciar y desenmascarar la injusticia, el que quiere que se haga justicia a los pobres y sufrientes, pero que nunca es justiciero. Porque puede suceder que, buscando que se haga justicia, nos convirtamos en personas injustas.
¿Qué eficacia se puede pretender en la transformación social?
"La gratuidad es el clima de la eficacia" según escribió Gustavo Gutiérrez. El mal y el sufrimiento que este produce lanzan la pregunta seguramente más dura y dolorosa a nuestra fe. También la lanzan, sin duda, a la orilla de los no creyentes. En ambos casos cuestionan nuestros asientos existenciales y aflojan nuestros cinturones de seguridad. Se trata, ante todo, de crear fraternidad, y mostrar que es posible vivir como hermanas y hermanos, que somos iguales y podemos perdonarnos y reconciliarnos. Pero nuestro servicio material es muy pobre. Tendemos la mano a nuestro alrededor de mil pequeñas maneras, pero nuestros gestos de solidaridad son casi siempre insignificantes ante la magnitud de la necesidad. A veces no pasan de dar gratuitamente nuestro tiempo escuchando, acompañando a alguien que lo pide, escribiendo o echando una mano ocasionalmente, compartiendo nuestros bienes, colaborando con las propuestas y posibilidades de nuestro entorno, a veces con iniciativas propias.
Son imprescindibles cambios a gran escala en los sistemas económicos y políticos y tenemos que trabajar directamente por ellos o apoyarlos, pero hay además un cambio imprescindible: el cambio de nuestro corazón y de nuestra propia vida.
¿Qué es la oración?
Es dirigirse a Dios, ponerse ante Él, escucharle y hablar con Él. Bendecirle y agradecer la vida y cuanto hay en ella, esperarle y amarle con todo el corazón, buscarle en toda circunstancia, alegrarse con Él por todo gesto que lo hace presente. Significa también soportar el silencio en su presencia, sin escapar de Él, sin inventar componendas que hagan más llevadera esa oscuridad, sumergirse en su silencio e intentar descubrirle donde aparentemente no está. Reyes Mate nos ha recordado eso de que "unos heredamos fortunas y otros infortunios". Para que la alabanza sea sincera, para que el que es celebrado y alabado sea el Dios verdadero, es necesaria esa conciencia de quienes la hacemos desde una fortuna heredada.
Usted, mujer y monja, ¿qué espera de la Iglesia?
Como hija de la Iglesia deseo y espero que sea como una madre que no retiene a sus hijos e hijas bajo sus faldas sino que los anima a seguir el camino de la vida, que comprende sus errores mientras maduran, que no sueña con verse repetida y conservada, sino revivida con frutos nuevos.
"La morada de Dios son las personas, pero está destruida en la actual realidad de muchos hombres y mujeres"

Espiritualidad y lucha por la justicia
La espiritualidad cristiana es un camino de seguimiento, de sabiduría y de liberación. Y la auténtica experiencia contemplativa se realiza en la vida concreta y cotidiana, a través de las relaciones humanas, de los trabajos que desarrollamos y de cada situación que la vida nos presenta. Ahora se viene hablando mucho de practicar, ante las personas y los acontecimientos, una mirada cristiana sobre la realidad, pero de eso ya habló Juan de la Cruz cuando definió la contemplación cristiana como "abrir los ojos con advertencia de amor". La morada de Dios son las personas, pero Dios tiene su morada destruida en la actual realidad de muchos hombres y mujeres. Hay que deshacer la sospecha de que la experiencia contemplativa, mística, abandona la lucha por la justicia. Como decía Teresa de Ávila "no estamos aquí para consolarnos, sino para consolar" y la oración no es sino para que nazcan obras.

martes, 16 de abril de 2013

Un Instrumento de Paz

Por Con No hay comentarios:
Oración franciscana por el Papa Francisco
Jesús Mauleón, poeta y cura

Señor, haz del papa Francisco un instrumento de tu paz.

Donde haya prepotencia, que él ponga humildad.
Donde haya fasto y lujo, que él ponga pobreza y sencillez.
Donde haya ambición de poder, que él elija y permita elegir a los que prefieran el servicio.

Que sepa amar y defender la naturaleza, la creación y las criaturas, como el regalo de
la mano sabia de Dios.

Donde haya complicación, trabadas estructuras de poder, que él ponga la fe, el amor
y la ingenuidad franciscana.

Donde haya exceso de solemnidad y arrogancia, que él ponga sentido común y
sentido del humor.

Donde haya indiferencia y aspereza, que él ponga ternura.
Donde haya una catarata de documentos distantes, que él ponga corazón y palabra cercana
Donde haya gestos justicieros, que él ponga misericordia.

Cuando el fantasma de la ruina aparezca en la Iglesia, que él corra con todos a apuntalarla o a reconstruirla.

Cuando le fatigue y le abrume verse rodeado de gentes importantes, que él sepa escaparse y correr a la calle de todos.

Que como Pedro pueda decir “Oro ni plata no tengo. En nombre de Jesús Nazareno: levántate y anda”.

Que cuando le llamen Su Santidad se sienta extraño desde la humildad y el humor “porque sólo Tú eres santo”.

Que cuando alguien se arrodille ante él, le diga rápidamente, como Pedro al centurión Cornelio: “Levántate, que soy un hombre como tú”.

Que, sucesor de Pedro, nunca se sienta cómodo y halagado con los honores de monarca absoluto o de Jefe de Estado.

Que nunca caiga en la idea de pensar que los grandes problemas se resuelven con grandes, largos y sabios documentos, que casi nadie lee, sino con el magisterio del ejemplo propio y el de sus hermanos.

Que olvide todos sus altísimos títulos honoríficos para quedarse sólo con el de “siervo de los siervos de Dios”.

Señor, haz de él un instrumento de la colegialidad y de la colaboración responsable de todos.

Señor, haz de él un buscador incansable de la unidad entre todos los que creen en Jesucristo.

Señor, haz de él un instrumento de tu justicia del amor, de tu misericordia en la Iglesia y en el mundo. Amén

* La famosa oración atribuida a san Francisco de Asís no pertenece a él y es de fechas mucho más recientes. Pero todos están de acuerdo en que, dado el espíritu y el tono de su texto, el “Poverello” no habría tenido inconveniente en hacerla suya.





Archivo de entradas