martes, 24 de diciembre de 2013

Navidad, esperanza activa de paz y justicia

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Al menos desde el siglo IV las comunidades cristianas celebran, cerca del solsticio de invierno, en la fecha del 25 de diciembre, el nacimiento histórico de Jesús. Con alegría, contemplan y agradecen la “encarnación”, es decir que Dios se hace hombre, asume la condición humana y muestra su compasión por ella. Es una fiesta de esperanza activa que moviliza a construir la paz y la justicia.
Jesús aparece en esta fiesta como “el Sol de Justicia” del que habla el profeta Malaquías. Y los llamados “evangelios de la infancia”, primeros capítulos de Mateo y Lucas, ponen el acento en las raíces subversivas de Belén: justicia, fraternidad, libertad y paz.

En medio de la situación de continuada emergencia social en que vivimos, un grupo de personas cristianas de base nos hemos reunido para dar razón de nuestra esperanza. Nos gusta recordar algo que dijo el escritor, político disidente, y más tarde primer presidente de la República Checa Vaclav Havel: “La esperanza no es la convicción de que algo va a salir bien, sino la certeza de que todo tiene sentido, independientemente de cómo salga” Y así nos unimos con esperanza activa a quienes, de manera individual y comunitaria, se esfuerzan por alentar la esperanza de los pobres, se niegan a pactar con la actual realidad tal como nos es dada, y ejercitan, con paciencia y tenacidad, una imaginación creadora para cambiarla.

En un momento de enormes dificultades económicas, sociales y políticas nos sentimos a veces asaltados por el desánimo, la impotencia y la desesperanza, que no pocas veces desembocan en una actitud de enorme pasividad. Pero la difícil situación no va a cambiar por sí sola. Nada cambiará si no es fruto de un esfuerzo personal y colectivo. Somos creyentes convencidos de que ese modo de estar en la vida tiene su modelo más acabado en el estilo de vida de Jesús de Nazaret, que vino a servir y revolucionó la Historia al abrir los horizontes de una Nueva Humanidad.

Hoy la lucha por la Paz y la Justicia implica un esfuerzo denodado por combatir las desigualdades económicas, el hambre, la pobreza extrema, la desnutrición, las guerras, el analfabetismo y la insalubridad en tres cuartas partes de la Tierra. Entre nosotros, implica defender el derecho al trabajo, a vivienda digna, a pensiones decentes, a servicios públicos de salud y educación de calidad, gratuitos y accesibles. También favorecer la paz y la reconciliación, reconociendo con medidas prácticas el sufrimiento de las víctimas, atendiendo a los derechos humanos, y poniendo en marcha un diálogo inclusivo. En esta situación de emergencia social urgimos a todos los grupos políticos, sindicales y sociales que creen en esos derechos, valores y tareas, a dejar a un lado sus diferencias para alcanzar acuerdos básicos en favor de las personas y del bien común. Unimos nuestras voces y nuestras energías a las organizaciones que trabajan por la paz y la justicia, porque esa es una buena manera de celebrar la Navidad, es decir, el nacimiento de una Humanidad Nueva.

Esta nueva humanidad querida por Jesús requiere un cambio en nuestro estilo de vida. Pequeños gestos abren una puerta a otro mundo posible. Citemos algunos: esforzarnos por estar bien informados de la realidad y por encontrar y poner rostro a quienes sufren; estudiar las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestra inacción; educar nuestro deseo para no apegarnos a cosas superfluas; vivir con más austeridad y dar parte de nuestros recursos a los más necesitados, repartir el trabajo disponible; compartir nuestro tiempo con personas solas y enfermas; no comprar productos a empresas que exploten a los trabajadores, empleen mano de obra infantil o no respeten las buenas prácticas ambientales; pensar muy bien a quién damos el voto cuando lleguen las elecciones, hacer objeción fiscal ante los gastos militares, y reaccionar frente al desarrollo del individualismo.

Existen hoy razones para la esperanza. Se nos hace cada vez más difícil soportar la tiranía del dinero y del insaciable poder financiero. Los pobres del mundo ya no aceptan su situación como un accidente de la naturaleza o un designio inexorable. Crecen y se mundializan los movimientos de indignación y resistencia que quieren eliminar el sufrimiento de las víctimas. La llegada del nuevo obispo de Roma, Francisco, hay que verla como un signo de esperanza: con él, la Iglesia empieza a usar un lenguaje sencillo y actual, vuelve a poner en el centro la buena noticia que es Jesús, escucha la voz del pueblo de Dios, y desea implicarse en el servicio de una humanidad fraterna, donde la misericordia y la compasión por las personas estén por encima de leyes y sentimientos de culpa; donde la sed de amor y justicia no quede empañada por ambiciones ajenas al Evangelio.

La fiesta de Navidad renueva nuestra esperanza. Dios se hace humano, sufre al lado del débil, nos interpela y nos llama a mirar el mundo con compasión. “Al que tenga sed y le busque, Él le dará a beber gratis del manantial del agua de la vida”, leemos en el último capítulo del libro que cierra la Biblia. Deseamos compartir esa convicción con quienes, de una forma u otra, celebrarán estos días unas fiestas que traen esperanza de paz y justicia. Eguberri on. Feliz Navidad.

Pamplona, diciembre 2013

miércoles, 18 de diciembre de 2013

TÍS TÍ ARE

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Mantengan el suspense sobre el título que lo voy a explicar después. Antes quiero decir algo sobre las dos últimas tonterías que he visto en las vallas publicitarias: una anuncia moda: “Llega tu otoño”; otra es sobre un coche: “De Mii a Mío por 2 euros al día”.
Las dos coinciden en considerar a sus destinatarios, o sea nosotros, tan irremediablemente estúpidos que sólo nos fijaremos en lo que lleve delante su correspondiente posesivo: mi otoño, mi coche…,misma táctica que en mis documentos, mis descargas, mis imágenes, mi iphone, mi ipad…Y la nueva ola de “yo cuantificado” que se nos viene encima: mis calorías, mis latidos, mi tensión, mis sensores… Y lo malo es que la cosa no es reciente y se remonta a mi infancia: ya entonces el devocionario que usábamos niños y niñas era el “Mi Jesús”. No tenemos remedio.

Lo constata Rilke en uno de sus poemas:
“No debes tener miedo, Dios. Ellos dicen mío
a todas esas cosas, tan pacientes.
Son como el viento
que roza las ramas y dicen: árbol mío.
Dicen mío y llaman su posesión
a lo que se cierra cuando se acercan,
al modo que un insulso charlatán
llama acaso suyo al sol y al relámpago…

Y en medio de este pringue pegajoso del yo, mi, me, conmigo y para mí, emerge la “pasarela Belén” por la que vuelven a desfilar, como cada año, unos personajes peculiares con aire de vivir ajenos al tema de los posesivos e incapacitados para decir: mi posada, mi establo, mi pesebre, mi paja, mis pañales, mis ángeles, mis pastores… Y ahora es cuando viene lo del tís tí are del título en griego: “quién cogía qué” sería la traducción en bruto de lo que dice Marcos al contar que los soldados echaron a suertes las vestiduras de Jesús. “Que cada cual coja lo que quiera o pille lo que pueda…”, diríamos hoy.

Como si fueran dos páginas distantes del Evangelio pero que al doblarlas coinciden, la escena del comienzo de la vida de Jesús está ya “anticipando tendencia” de cómo van a ser su trayectoria y su final. Ya desde el principio lo encontramos acampado en un espacio público, abierto y a la intemperie, sin puertas, defensas, cerrojos o alambradas. Qué acierto el del posadero al reservarse el derecho de admisión y no dejar entrar a aquella pareja de indocumentados sin blanca. Que esto no es Lampedusa, oiga, y yo no hago más que seguir directrices europeas y estoy muy satisfecho de haberme adelantado a la “Jornada Mundial contra las Migraciones Indeseables”, que debería celebrarse todos los 24-D.

Así que el niño se quedó fuera en plan “indignadito”, precursor de los que vendrán después y que sabrán poco de propiedad privada, ese inviolable derecho que permite a algunos “obtener, poseer, controlar, emplear, disponer de, y dejar en herencia tierra, capital, cosas y otras formas de propiedad”, según la definición de Wikipedia.

Perteneció al colectivo de los que carecen de estrategias para proteger lo suyo y no consiguen entender las bondades de “lo privado”: desde que salió de Nazaret, no supo ya lo que era disponer de casa propia ni de un lugar donde reclinar la cabeza. Pescaba, dormía y cruzaba el lago en una barca de amigos; comía y bebía donde le invitaban y, cuando fue él quien dio de comer a la gente, solo pudo ofrecerles como asiento la hierba de un descampado. Pidió prestados el borrico sobre el que entró en Jerusalén y la sala en la que se despidió con una cena de los que llamaba suyos, porque él sólo usaba los posesivos para decir “mi Padre” y “mis hermanos”.

Al morir, echaron a suertes su túnica y volvió a estar tan desnudo como en el pesebre.

Se nos anuncia una gran alegría: nos ha caído en suerte un Niño. Que cada uno coja de él lo que quiera. Y que siga haciendo lo mismo que él hizo en memoria suya.

(Dolores Aleixandre RSCJ. ALANDAR, Diciembre 2013)

martes, 17 de diciembre de 2013

25 aniversario de la aprobación de las Constituciones del Instituto Sagrada Familia de Burdeos.

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Hoy, 18 de diciembre de 2013, EL GRUPO APOSTÓLICO Y CONTEMPLATIVO, RENOVAMOS Los votos.
Además es el 25 aniversario de la aprobación de nuestras constituciones y coincide con la festividad de Nuestra Señor de la Esperanza.
DECRETO DE APROBACIÓN DE LAS CONSTITUCIONES DE LAS HERMANAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE BURDEOS

Roma 1988

CONGREGACIÓN
PARA LOS RELIGIOSOS
Y LOS INSTITUTOS SECULARES

Prot. n. B 12 - 1/81

De acuerdo con las disposiciones del motu proprio «Ecclesiae Sanctae» (11,6), las Hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos han procedido a la revisión de sus Constituciones y han presentado a la Sede Apostólica el proyecto elaborado por su Capítulo General.

La Congregación para los Religiosos y los Institutos seculares ha examinado atentamente el documento, aportando diversas modificaciones. En los textos, ha reconocido la vocación de las Hermanas, unidas en una misma consagración a Solo Dios, al servicio del Reino. Unas, dedicadas a la acción apostólica, continúan la misión de Cristo por la educación, el cuidado de los enfermos, el trabajo social; otras, entregadas enteramente a la contemplación, prolongan en la soledad la actitud orante de Jesús vuelto hacia el Padre. Conforme a la gracia recibida por Pedro Bienvenido Noailles, juntas encuentran su inspiración en la Sagrada Familia de Nazaret, «dulce imagen de la Trinidad», de quien sus comunidades fraternas quieren dar testimonio.

Por el presente Decreto, la Santa Sede concede pues la aprobación solicitada. Esta medida no deroga en nada a las disposiciones del Derecho universal.

La Congregación para los Religiosos y los Institutos seculares desea que todas las religiosas de la Sagrada Familia, viviendo en autenticidad según estas Constituciones, permanezcan fieles en el cumplimiento de su misión en la Iglesia y en el mundo. Que la presencia maternal de María, «Nuestra Señora de Todas las Gracias», les ayude a dar a conocer y hacer amar a Jesucristo, y a anunciar los tiempos nuevos en que todos los hijos del Padre serán congregados en una sola familia.

No obstando nada en contra.

Dado en Roma, a 18 de diciembre de 1988, aniversario de la primera aprobación pontificia de las Constituciones.

v. Fagiolo J.Jerome Cardo Hamer O.P.
Sec Pref.

domingo, 1 de diciembre de 2013

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Queremos hacernos eco de la Exhoratación Apostólica Evangelii Gaudium del Santo Padre Francisco
Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium

martes, 26 de noviembre de 2013

Más de 30 organizaciones lanzan el manifiesto “Evangelio, justicia y derechos sociales”

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Entidades católicas madrileñas denuncian que los medios de la Iglesia no defienden a los empobrecidos.

Rouco les envía “un cariñoso saludo”, pero no apoya, no firma el manifiesto.
Las entidades católicas madrileñas realizarán un gesto público de protesta el día 1 de diciembre, de 12 a 14, ante el ministerio de Economía y Hacienda, en la calle Alcalá.
32 entidades católicas madrileñas presentaron ayer un manifiesto en el que denuncian las dramáticas consecuencias de la crisis, señalan al Gobierno de la Comunidad y del estado como los principales causantes, aseguran que hay otras salidas que no sean los recortes y denuncian a los medios de comunicación de la Iglesia por no defender claramente a los empobrecidos.
En la mesa de presentación del manifiesto "Evangelio, justicia y derechos sociales", tres representantes de tres de las entidades firmantes: Pilar Sánchez de Profesores cristianos de la escuela pública, María Jesús Aradia de las Hermanitas de Foucauld y Santiago Fuentes de la HOAC de Madrid.
Conscientes de que, como católicos, no pueden "mirar hacia otro lado ante el dolor que nos rodea", los firmantes del manifiesto pretenden lanzar "un grito ante el silencio escandaloso de los que tienen más voz y son más escuchados".
Un grito para decir, desde sus creencias, "que esta situación de recorte y pérdida de derechos sociales no puede continuar, porque es contraria a los deseos de Dios de garantizar la dignidad de la persona".
A su juicio, estamos ante "una crisis múltiple" con múltiples causas. Entre ellas, señalan "al sistema capitalista", a la "instauración del poder económico por encima del político" y a la "negación de la primacía de la persona sobre las cosas". Preguntados si hay culpables más cercanos y concretos, señalaron a los gobiernos de la Comunidad de Madrid y de la nación. "Los culpables de esta crisis tienen nombres y apellidos", dijo Javier Poveda de la HOAC de Madrid. Y citó al consejero de Sanidad de la Comunidad, Javier Fernández Lasquetty, a la consejera de Educación, Lucía Figar, o a los responsables de Economía y Hacienda, entre otros.
Según el manifiesto, los poderes económicos y políticos son los causantes de "la fractura del estado de bienestar y de la quiebra de la protección de los derechos humanos". Y citan, entre otros, "la pérdida de garantías laborales, el acceso a la vivienda o la explotación del trabajador que significa la economía sumergida, la política fiscal regresiva y no redistributiva". Este "debilitamiento de los servicios públicos" aumenta la exclusión social y afecta directamente "a las principales víctimas, que son los menos culpables".
Y es que, como señala, Toñi Martin de la Institución Javeriana, "cada vez hay más desigualdad entre ricos y empobrecidos y eso nos duele doblemente, porque los empobrecidos son personas y son hijos de Dios y hermanos nuestros"
Tampoco están de acuerdo con las "soluciones" que se están poniendo en marcha para salir de la crisis. Las salidas que se están imponiendo "han avanzado más en la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas, empobreciendo a través de los recortes sociales a los desfavorecidos e instaurando una cultura del miedo, que trata de desarmar a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país".

Autocrítica y denuncia de los medios de la Iglesia
Antes los nuevos empobrecidos, los firmantes del documento proclaman que se sienten "exigidos a cambiar su estilo de vida" y a renovar "la opción preferencial por los pobres". Apoyados en las repetidas declaraciones del Papa Francisco, les duele aún más el silencio de la jerarquía madrileña y, sobre todo, el papel que están jugando los medios de comunicación de la Iglesia, como la cadena Cope o el canal 13tv.
A ambos medios eclesiásticos les piden que "defiendan con claridad y sin fisuras la Doctrina Social de la Iglesia y que expresen claramente su opción por los pobres, que, en nuestro tiempo, toma forma concreta en la defensa de los servicios sociales y del Estado del bienestar, sin ambigüedades ni medias tintas".
Por eso, dicen que les "duele que muchas veces medios de comunicación vinculados a la Iglesia ofrezcan un mensaje no acorde con los principios y opciones de la DSI, incluso en ocasiones claramente en contra".
Preguntados si contaban con el apoyo del cardenal Rouco Varela y de la jerarquía de la Iglesia madrileña, explicaron que, tras enviarle el manifiesto al arzobispo de Madrid, les contestó, en su nombre, el obispo auxiliar, Fidel Herráez. Para decirles, que "la premura de tiempo no permitía que el cardenal los recibiese".
El auxiliar de Rouco también les dijo que la jerarquía madrileña "estaba de acuerdo con ellos en los criterios de fondo que aducían, pero que en cuanto a los análisis los hay muy diferentes y el suyo era uno de tantos, sin entrar en más valoraciones". Y monseñor Herráez añadió que "el cardenal vería de recibirlos" y mientras tanto, les enviaba "un cariñoso saludo".
Con o sin el apoyo explícito de la jerarquía, las entidades firmantes del manifiesto, invitan a todos los católicos de Madrid a salir a la calle, para "mostrar nuestra indignación" y "pedir el cambio de rumbo necesario, para hacer realidad el respeto y crecimiento de la dignidad de las personas en Madrid".

  Lista de entidades firmantes
1. Acción Cultural Cristiana (ACC)
2. Apostólicas del Corazón de Jesús
3. Asociación Puente de Esperanza Madrid
4. COMU de P. Santa María del Buen Aire
5. Comunidad Cristiana de Base Sto. Tomás de Aquino
6. Cristianos de la Parroquia de Santa Bibiana
7. EPPO´s de Madrid
8. Foro de Curas de Madrid
9. Foro de parados en acción
10. Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad de Madrid (Frater)
11. Hermanas Franciscanas del E.S. Comunidad de Vallecas
12. Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Madrid
13. Hermandades del Trabajo (HHT)
14. Hermanitas de Jesús de Foucauld
15. Hermanitas de la Asunción
16. I.S. Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote, Comunidad de la P. San Pablo
17. Institución Javeriana
18. Justicia y Paz de Madrid
19. Juventud Obrera Cristiana (JOC)
20. Parroquia de la Preciosísima Sangre
21.Parroquia de la Sagrada Familia (Fuenlabrada)
22. Parroquia de San Ambrosio
23. Parroquia de San Basilio
24. Parroquia de San Cosme y San Damián
25. Parroquia de San Eulogio
26. Parroquia de San Pablo
27. Parroquia de Santa Mª del Buen Aire
28. Parroquia de Santo Tomás de Villanueva
29. Profesores cristian@s de la educación pública
20. Red Interlavapiés
31. RR de la Compasión
32. RR de la Sagrada Familia de Burdeos

Resumen del manifiesto "Evangelio, Justicia y Derechos Sociales", Católicas/os de Madrid

Impulsados por el ejemplo que Jesús nos propone en la parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37) de no mirar hacia otro lado ante el dolor que nos rodea, un grupo de organizaciones de católicas y católicos de Madrid creemos que desde el Evangelio estamos llamados a luchar por la Justicia y los Derechos Sociales y que por ello, como parte de la Iglesia, nos animamos a "gritar", ante el silencio escandaloso de los que tienen más voz y son más escuchados, que esta situación de recorte y pérdida de derechos sociales no puede continuar porque es contraria a los deseos de Dios de garantizar la dignidad de la persona. Creemos que los evangelios nos muestran prácticas de Jesús en las que levanta enérgicamente su voz en defensa de los más desfavorecidos.
Empezamos por señalar que nos encontramos ante una crisis múltiple en un contexto global, lo que condiciona cualquier salida de la misma y considerar todos sus aspectos. Y constatamos la existencia de múltiples causas de índole técnica (intrínsecas al sistema capitalista), políticas (instauración del poder económico por encima del político) y éticas (negación de la primacía de la persona sobre las cosas). Creemos, con la DSI, que existen estructuras de pecado que condicionan nuestra vida y contra las que hay que luchar con todas nuestras fuerzas para la mayor gloria de Dios.
Vemos que las principales víctimas de esta situación son los menos culpables de ella. Las "soluciones" que se han ido imponiendo han avanzado más en la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas, empobreciendo a través de los recortes sociales a los desfavorecidos e instaurando una cultura del miedo que trata de desarmar a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
Ante los nuevos empobrecidos renovamos la opción preferencial por los pobres. Constatamos que la pobreza crece alcanzando a muchos que antes de la crisis vivían dignamente. Además de sentirnos exigidos a cambiar nuestro estilo de vida, ésta opción nos impide callar y permanecer quietos ante la situación.
La fractura del estado de bienestar y con ella la quiebra de la protección de los derechos humanos (sanidad, educación, servicios sociales y dependencia, justicia, pensiones, etc.), la pérdida de garantías laborales, el acceso a la vivienda o la explotación del trabajador que significa la economía sumergida, la política fiscal regresiva y no redistributiva, traen consigo un empeoramiento de la situación para todo el mundo y en especial para los más débiles de la sociedad.
El debilitamiento de los servicios públicos sólo puede dar como frutos el ahondamiento y el aumento de la exclusión social. En palabras del Papa Francisco: "Es una crisis en la que el hombre es quien sufre las consecuencias de esa inestabilidad. Hoy día está en peligro el hombre, la persona humana".
Nos parece muy urgente que la Iglesia, a través de sus Medios de Comunicación Social, anuncie y defienda con claridad y sin fisuras la Doctrina Social de la Iglesia, y que exprese claramente su Opción por los Pobres, que en nuestro tiempo toma forma concreta en la defensa de los servicios sociales y del Estado del Bienestar, sin ambigüedades ni "medias tintas". Nos duele que muchas veces medios de comunicación vinculados a la Iglesia ofrezcan un mensaje no acorde con los principios y opciones de la DSI, incluso en ocasiones claramente en contra.
Creemos que todos debemos contribuir al Bien Común y que, guardando el principio de subsidiariedad, la solidaridad es un fundamento que queda mejor preservada en el ámbito del Estado de Bienestar mediante los servicios públicos. Por ello nos manifestamos en contra de todo el proceso privatizador, especialmente en los ámbitos de la sanidad, la educación, las pensiones y la vivienda. Nos unimos desde aquí a aquellas plataformas que honrada y justamente demandan soluciones a los problemas y situaciones escandalosas que se han producidos.
Finalmente hacemos un llamamiento a todas las católicas y católicos de Madrid para que trabajemos con todas las personas de buena voluntad que desde diversas opciones y visiones, mostremos nuestra indignación y pidamos el cambio de rumbo necesario para hacer realidad el respeto y crecimiento de la dignidad de las personas en Madrid.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Oración del Santo Padre Francisco encomendando las familias a María

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Dadnos la mirada límpida en la que se reconoce la obra de la Providencia, en las realidades cotidianas de la vida.






Jesús, María y José
a ustedes, Santa Familia de Nazaret
hoy les dirigimos la mirada
con admiración y confianza,
en ustedes contemplamos
la belleza de la comunión en el verdadero amor;
a ustedes le encomendamos todas nuestras familias,
para que se renueven en ellas las maravillas de la gracia.

  Santa Familia de Nazaret,
escuela atrayente del santo evangelio:
enséñanos a imitar tus virtudes
con una sabia disciplina espiritual,
dónanos la mirada límpida
en la que se reconoce la obra de la Providencia
en las realidades cotidianas de la vida.

  Santa Familia de Nazaret,
custodios fieles del misterio de la salvación:
hagan renacer en nosotros la estima por el silencio,
vuelve a nuestras familias cenáculos de oración
y transfórmalas en pequeñas Iglesias domésticas,
renueva el deseo de la santidad,
apoya la noble fatiga del trabajo, de la educación,
de la escucha, de la comprensión recíproca y del perdón.

  Santa Familia de Nazaret,
devuelve a nuestra sociedad la consciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
bien inestimable e insustituible.
Cada familia sea habitación acogedora de bondad y de paz
para los niños y para los ancianos,
para quien está enfermo y solo,
para quien es pobre y necesitado.
Jesús, María y José
les rezamos con confianza, y nos ponemos con alegría
bajo vuestra protección.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Somos lo que son nuestras actitudes

Por Con No hay comentarios:
ENTREVISTA A BERNABÉ TIERNO, PSICÓLOGO
Revista Arantzazu (Revista franciscana para personas que buscan)
Octubre de 2013

BERNABÉ TIERNO es demasiado conocido para tener que presentarlo. Es un psicólogo, pedagogo y escritor español. Licenciado en Filosofía, Ciencias de la Educación y Psicología, se especializó en Psicopedagogía. Desde hace 30 años investiga sobre las causas del Fracaso Escolar y ensaya estrategias para una enseñanza y un aprendizaje más eficaz. Su convicción acerca de la necesidad de aplicar a la realidad sus aportaciones científicas le ha llevado a estar en numerosos medios de comunicación social. Como conferenciante, se mueve por toda España impartiendo cursos, conferencias y charlas a padres, institutos y colectivos de profesores.
En sus últimos libros, Bernabé Tierno recalca la importancia de vivir el momento presente y saborearlo para ser feliz, e incluso para te­ner salud. Según él, disfrutar, saborear la vi­da, etc. son ingredientes básicos para ser feliz, y hasta refuerzan el sistema inmunitario. Es autor de numerosas obras donde se divulga la psicología de la educación y en particular la prevención y solución del fracaso escolar.
En uno de los numerosos viajes que realiza le hemos encontrado en Donostia, dando un curso en la Universidad de Verano. Es un hombre sumamente activo y convencido de lo que dice y hace. Nos ha ofrecido un rato de su poco tiempo disponible entre acto y acto. Nosotros se lo agradecemos de verdad, porque creemos que sus consideraciones son muy interesantes y llenas de actualidad en estos tiempos difíciles.

Revista Arantzazu. En estos tiempos de crisis y dificultad, ¿se puede salir adelante? ¿Cómo se hace eso?
Bernabé Tierno. No existen fórmulas mágicas. Todo depende de la persona, de la formación que tenga, de sus recursos y sobre todo del nivel de crecimiento personal y de la capacidad que tenga de lo que hoy se llama resiliencia o capacidad de renacer de las cenizas. Yo, desde que apareció la crisis que tenemos ahora, que básicamente es una crisis de valores, digo a los cuatro vientos que este país necesita gente honrada. Desde los políticos hasta la última persona y cuanto más arriba se esté, como decía Lin Yutang, hay que ser luz y espejo que refleje esa luz.
Yo el trabajo que hago modesta y humildemente es formar a los jóvenes para que sepan que la única forma de salir de la crisis es en primer lugar saber que de todo se sale siempre que uno sepa que tiene que seguir insistiendo y que hay que seguir potenciándose al máximo. Cuidándose físicamente, mentalmente y emocionalmente. Y aprender a reducir al máximo. Después de la Guerra Civil había una pobreza tremenda y la gente siguió adelante. Aquí nos hemos acostumbrado a tener dos coches, varias casas. A lo mejor lo que debemos hacer es asumir que lo que importa no es tanto tener cosas, sino tener mínimos y progresar en esa línea, en la línea del crecimiento interior. Para los años que vivimos no nos hacen falta tantas cosas, debemos vivir con menos. El mejor remedio es adaptarnos y renovarnos.

RA. Tú has dicho que “el mejor prozac es la actitud positiva, sea como sea la vida”.
BT. Todos los fármacos y psicofármacos son químicos, pero la química que genera uno mismo con la actitud que tiene en la vida es determinante. Somos lo que son nuestras actitudes y cuando para uno lo normal es el es­fuerzo, la superación y el sacrificio, cuando lle­ga una dificultad, piensa que ella le va a hacer más fuerte, que podrá con ella y que tendrá una experiencia más en la vida. Cuando las cosas le vayan mejor estará en la celebración y cuando esté en un momento de tranquilidad ese será un momento de disfrute.

RA. El modelo social que hemos creado empuja a la depresión.
BT. Es un modelo social en que todo es necesitar cosas, todo es aparentar, pero huye del ser. Está centrado en el tener, en el fascinar a los demás, pero hay muy poca preocupación por el ser de verdad, por el ser interiormente. Hay muy poca preocupación por pasar del “yo” al “tú”, por preocuparse por el otro, pero de verdad. Y por buscar para el “nosotros”. Me preocupa porque tenemos los peores políticos que yo haya conocido, con la peor inteligencia emocional. Casi no aprueba na­die. Porque se preocupan únicamente de su partido y de colocarse muy bien, de guardarse las espaldas. Es gente que sabe que va a cobrar un dinero a costa de gente que no tiene para comer o de pequeños empresarios o autónomos. Estos no se deprimen. Es una obscenidad. Pero no hay nadie que lo diga y no soportarían a un tipo como yo preguntándoles de eso. La autoridad moral se tiene cuando se es alguien que puede presentarse donde sea y puede aguantar una entrevista sobre este tema. Estas personas que están arriba, además, son el referente. Y cuando la cabeza está así, cómo estarán los pies… Eso es lo grave.

RA. Hoy, aquí y ahora, estamos a tiempo de ser felices (en referencia a su libro). Pero en la vida real, ¿se puede?
BT. En el libro explico el hoy, el aquí y el ahora desde el punto de vista de la psicología. No solo desde la fe, puesto que para algunos vivir la vida y disfrutar de ella es casi como un pecado porque aquí estamos solo para prepararlos para el cielo. Lo sano, lo que debe querer la religión, Dios o quien sea, es querer convertir esta vida en un cielo. Hay personas que son sus peores enemigos, pero la vida hay que convertirla en cielo por muchas dificultades que se tengan. Una persona que vive el ahora, el aquí y el ahora de manera positiva es una persona coherente, asertiva, capaz de vencer los problemas, es la luz que hace falta en la vida y esa energía que se puede comunicar. Quien vive el hoy, el aquí y el ahora es difícil que enferme ni física ni mentalmente, salvo por la vejez, porque está viviendo, está disfrutando de las cosas.

RA. La felicidad la vemos como un deseo global, futuro. Y nos olvidamos de trabajar la felicidad del día a día.
BT. La felicidad para mí es ser lo mejor que puedo para mí y además serlo para los demás. Saber que con lo que hago puedo conseguir que alguien crezca como persona. Y ser foco de luz trabajando en conjunto. La felicidad a solas es algo muy difícil, debe ser en compañía, siendo un generador de energía y de bienestar integral. Hay personas con hipotecas, desahucios a las espaldas, en paro que tienen amigos y comparten los males, se ayudan y donde comen cuatro comen seis. Se apoyan en buscar la fuerza interior para confiar en que se puede salir adelante y resurgir de las cenizas.

RA.Todo esto seguramente necesita un aprendizaje desde muy pequeños.
BT. Todo esto supone que tuve los mejores padres del mundo y supone que cuando yo tenía siete u ocho años mi padre, que era absolutamente generoso, venía del campo y después de cenar acogía a diez o doce personas analfabetas, trabajadores mayores de veinte años, para que aprendieran a leer. Yo era su ayudante, porque con cuatro años yo ya leía. Mi padre, que era firme, me enseñó a leer y todos los días me daba la media plana que tenía que escribir y la otra media que tenía de lectura. Mi padre no era maestro. Era autodidacta. Cuando te han formado así, exigiéndote, pero con cariño y con afecto, no se puede ser de otra manera, porque me educaron bien.
Recuerdo en invierno, después de la Guerra Civil, ayudar a mis padres a darles a los pobres lo que teníamos. Mi padre me decía: “Jesús está ahí. Aunque pienses que ese hombre es solo un hombre lleno de frío, ayúdale”. Me acuerdo, yo tendría seis añitos, cómo le quité los zapatos a un señor que tenía los pies llenos de hielo, se los lavé y le puse unos calcetines viejos de mi padre. Eso lo he recibido en casa.
Y he tenido que vencer dificultades, claro. Lo que ocurre ahora es que tenemos tanto cuidadito con los niños para que no sufran… Mis padres estaban a mi lado y me querían mucho, pero me enseñaron que la vida, aunque es dura, hay que vivirla con ilusión.

RA. A nivel social hablamos mucho de educación, ¿pero vamos por buen camino?
BT. En la educación falta algo muy importante. Los conocimientos son importantes, pero por lo que sea, con siete leyes educativas en no muchos años, la educación no está en manos de los educadores y debe estarlo. En manos de gente con carreras como psicología y pedagogía y en manos de expertos y técnicos. Y los políticos deben meterse poquito. Porque las ideologías traen que unos quieren poner religión y otros quitarla… Vamos a de­jar que sean los padres y la sociedad los que digan lo que quieren, dentro de un límite, claro. La labor de los técnicos es fundamental.
Pero sobre todo hay que educar para que el ciudadano sea responsable y para ello hay que educar con el ejemplo. Necesitamos referentes, que brillen y se vean. Las personas que son ejemplares exactamente igual. Yo veo que no se han puesto como ejemplares a empresarios que se han dejado la piel para que sus empresas fueran referentes y ejemplares. No salen en la televisión enseñando cómo se crea una empresa, porque no interesa.
Y hay que educar a la gente en inteligencia emocional, para que sepan comprender al otro, para que sean empáticos y se eduquen en valores. Y debemos educar a una persona para que siga educándose a sí mismo de por vida. Hay que invertir mucho más en educación, más que dinero, en calidad.

RA. ¿Tenemos mucha información, mucha estimulación y poca comunicación?
BT. No se habla nunca de la comunicación emocional. Mi libro Kárate mental va en esa línea. Expone qué hacer para conseguir que mediante la asertividad se afirme uno mismo como persona, pero también el otro pueda afirmarse. Es fundamental la escucha atenta, el diálogo, el saber hacer pactos, el permitir que se aplique el principio “gano-ganas”, que yo gane pero que tú también lo hagas. Que el otro se halle también contento. Hay que sonreír, comprender, ponerse en el lugar del otro, llevártelo a tu terreno con inteligencia respetándole y valorándole. Focalizar la mente en lo mejor del otro. Porque sabes que tiene cosas negativas, pero si tú procuras, como si fuera una lupa, aumentar lo positivo de manera constante, lo negativo se va a ir diluyendo, destruyendo y va a ir desapareciendo.

RA. ¿Hemos perdido el buen humor?
BT. El buen humor significa tener buen carácter. Las personas permanentemente cabreadas, esquinosas, problemáticas, viscerales, primarias, crean problemas por donde van. La línea recta y las esquinas son muy problemáticas, siempre chocan contra alguien, les falta la curva. Pongo el ejemplo de la filosofía o­riental. El elemento que hay más en la naturaleza es el agua, casi ocho partes de nosotros son agua. Y el agua se adapta donde va. La gente más inteligente se adapta. Y esa flexibilidad, esa ductilidad, la tiene poca gente. Normalmente vamos en la línea de “que vengan los demás”. El inteligente da el paso hacia el otro y sabe que es él quien manda y quien gana.

RA. Danos tres valores para hoy.
BT. El primer valor por encima de todo, sin más remedio, tiene que ser la empatía, que significa saber ponerse en el lugar del otro. La empatía es la clave en todas las virtudes. El mismo precepto evangélico dice “ama al prójimo como a ti mismo”. ¿Cómo vas a amar al otro si no eres capaz de llegar a esa persona, comprenderla, y ver cuál es su situación? Porque así sabes que esa persona tiene debilidades humanas, tiene problemas y la mala contestación que te ha dado está activada por esas dificultades. En el fondo toda persona, por mala o problemática que parezca, esconde un buen ser humano que hay que descubrir. Eso lo hace la empatía. Es la capacidad fundamental en la comunicación, es la que nos abre al otro. La que hace posible pasar del “yo” al “tú”. De ese crecimiento entre el “yo” y el “tú” vamos al “nosotros” universal para que nos humanicemos. No hay posible humanización y mejora en la sociedad sin la empatía. Por eso para mí es el primer valor.
El segundo valor es la responsabilidad en doble sentido. Responsabilidad de saber primero que soy el dueño de mi destino, que nadie me va a sacar las castañas del fuego y que mi formación es determinante. For­marme como persona en inteligencia intrapersonal, para ser la persona que yo quiero. Y formarme en inteligencia hacia el exterior, en comunicación para relaciones humanas. Hay que tener habilidades humanas porque los problemas están entre las personas. Esto se puede desarrollar en el campo de la empresa, de la política… Si viniera algún político y me dijera que les diera un cursillo de fin de semana, le diría que estoy esperando que aparezca un político importante que sea capaz de decir en voz alta las cosas buenas y las buenas intenciones que ha visto en el otro y no solo sus cosas malas. ¿Quién funciona así? No hay ninguno.
El tercer valor es tener una razón para vivir y esa razón tiene que estar orientada a hacer el bien. Vicente Ferrer dijo “mi única religión es el amor”. A partir de ahí da igual rezar mucho o rezar menos. Las religiones empezaron por el miedo, todo era tener contento a ese Dios, pero hay que superar eso. La vida del ser humano no puede estar dedicada a agradecer a Dios. No se debe predicar un Dios castigador. Deben darse pasos en ese sentido. Dios no busca machacar al ser humano y llevarlo al llanto y al crujir de dientes para que pase toda la eternidad sufriendo.

RA – Muchas Gracias, Bernabé.

Iñaki Beristain, O.F.M.
Director de la revista Atantzazu





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