miércoles, 10 de mayo de 2017

viernes, 28 de abril de 2017

25 años Asociados Laicos en Perú

Por Con No hay comentarios:
El domingo 30 de abril de 2017 nuestros hermanos laicos sagrada familia de Perú celebran sus 25 años de fidelidad en la Familia de Pedro Bienvenido. Desde España los ponemos en las manos de Jesús, María y José y pedimos que sigan creciendo en el Espíritu de "Sólo Dios" y siendo y haciendo familia en todo momento. Os recordaremos especialmente ese día

Por Con No hay comentarios:

martes, 18 de abril de 2017

domingo, 2 de abril de 2017

Enlace Bicentenario página Roma

Por Con No hay comentarios:
En la página general de la Sagrada Familia a nivel mundial se ha creado una sección dedicada al bicentenario de la Familia.

Os dejamos aquí el enlace y lo hemos añadido también subapartado del bicentenario.

PÁGINA BICENTENARIO

jueves, 2 de febrero de 2017

Compromiso de Félix Élez como sacerdote asociado Sagrada Familia

Por Con No hay comentarios:
El próximo 8 de febrero a las 19:30 y en la Parroqia del Salvador de Plasencia hará su compromiso como sacerdote asociado de la Sagrada Familia Félix Èlez :) :) :)

Ademá su madre Angelita, asociada laica, cumple 25 años de asociada y lo celebrará junto a Félix renovando su compromiso.

¡Enhorabuena a los dos!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Navidad, a pesar de todo

Por Con No hay comentarios:
Con nuestros mejores deseos para estos días, os dejamos este artículo de Víctor Codina, ¡Feliz Navidad!

Hace tiempo que en el seno del pueblo cristiano surgen voces muy críticas en torno a Navidad: orgía del consumo, compra frenética de regalos, comidas y bebidas, el gordinflón Papá Noel parece marginar al Niño Jesús, los villancicos se utilizan como propaganda comercial, el árbol suplanta al pesebre, las iluminaciones de las ciudades se convierten en marketing y atractivo turístico, hay un protagonismo de personas e instituciones en las obras benéficas de los días de Navidad… Navidad se ha transformado en la fiesta del solsticio…


Y todo ello como dentro una burbuja de bienestar, al margen de un mundo de violencia  y pobreza, de refugiados y guerras, con el corazón anestesiado ante el sufrimiento ajeno.

La verdadera Navidad es diferente. Ha sucedido como lo que se cuenta de las hormigas, que para poder almacenar el trigo, le cortan su punto germinal. Occidente  ha domesticado y pervertido la Navidad, le ha arrancado su nervio evangélico. Todo esto es cierto y hay que denunciarlo proféticamente. Este estilo burgués de Navidad es lo más opuesto a la primera Navidad. Hoy Jesús nace de nuevo en Alepo y Haití, en los campos de emigrantes y refugiados de Lesbos y Lampedusa, en las víctimas del atentado de Berlín, en los nuevos mártires cristianos de Egipto y el Oriente medio.

Pero ¿y si a pesar de todo, la fiesta de Navidad  mantuviera encendida la misteriosa luz de Belén, porque las tinieblas nunca pueden llegar a vencer la luz? Que las familias se reúnan y muchas veces se reconcilien en Navidad, los regalos a los pequeños, especialmente a los niños pobres, las visitas a cárceles, hospitales y hogares de ancianos, los pesebres en los templos y las familias, la tregua, a veces, en las guerras… ¿no son una señal de que, a pesar de todo, la luz y el calor de la Navidad perduran todavía en medio del rescoldo de tantas cenizas? ¿De dónde  brota esta súbita bondad que nos inunda estos días el corazón y a veces los ojos? Sin duda esta bondad nace del pesebre de Belén, del Niño, de los pastores y los ángeles que cantan paz. Y recordamos también las viejas profecías bíblicas que anuncian un mundo nuevo, donde el lobo y el cordero pacerán juntos y un niño jugará con la serpiente. El espíritu de la Navidad nunca se extingue totalmente.

Porque Navidad no es solo un recuerdo del pasado sino el proyecto de Dios Padre sobre la humanidad, un sueño de filiación y de fraternidad, de concordia y de paz, de amor sobre todo a los últimos y marginados. De todos y de cada uno de nosotros depende que hagamos que cada día del año sea Navidad, que el grano de trigo evangélico no pierda su poder germinal y produzca fruto verdadero. Por esto, a pesar de todo y en medio de estas ambigüedades, ¡feliz Navidad, la de verdad!

                                                                                                                         Víctor Codina












Archivo de entradas