Son bien distintos el que admira y el que sigue.
El primero no se mueve ni cambia por aquello que admira.
El segundo, por el contrario, decide ser lo que admira.
Se deja conducir por Cristo de lo viejo a lo nuevo,
del pasado al presente,
del presente a un futuro siempre mejor.
Kierkegaard
PASCUA 4 ..
Sa22p4A11cas
0 comentarios:
Publicar un comentario